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Domingo segundo de Adviento

Domingo segundo de Adviento. Preparad el camino del Señor. Ciclo C. Día 9 de Diciembre de 2012. Estamos en el segundo domingo de Adviento, que significa venida del Señor. En este domingo ya se hace más presente la primera venida de Jesús en su nacimiento.

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Domingo segundo de Adviento

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Presentation Transcript


  1. Domingo segundo de Adviento Preparad el camino del Señor Ciclo C Día 9 de Diciembre de 2012

  2. Estamos en el segundo domingo de Adviento, que significa venida del Señor. En este domingo ya se hace más presente la primera venida de Jesús en su nacimiento. Para que su recuerdo tenga más vida, hoy trataremos de su preparación.

  3. El domingo pasado, 1º de Adviento, la Iglesia se fijaba sobre todo en prepararse para recibir a Jesús que vendrá: al final del mundo, que es sobre todo el día de nuestra muerte. Hoy se acentúa el hecho de que Dios viene.

  4. Se trata de un presente continuo, es decir, de una acción que se realiza siempre: está ocurriendo, ocurre ahora y ocurrirá también en el futuro. En todo momento "Dios viene".

  5. Decía el papa: “No es un Dios que está en el cielo, desinteresándose de nosotros y de nuestra historia, sino que es el Dios-que-viene. Es un Padre que nunca deja de pensar en nosotros y, respetando totalmente nuestra libertad, desea encontrarse con nosotros y visitarnos; quiere venir, vivir en medio de nosotros, permanecer en nosotros. Viene porque desea liberarnos del mal y de la muerte, de todo lo que impide nuestra verdadera felicidad, Dios viene a salvarnos.”

  6. Para que sea más real y vivo este encuen-tro con el Señor nos debemos preparar. Una buena preparación debe ser, en primer lugar, por medio de la oración. Hoy en el evangelio nos dirá cómo san Juan Bautista se preparó para predicar estando en el “desierto”. El desierto es un símbolo de oración, de apartarse del ruido mundano para estar mejor con Dios.

  7. El hecho de orar es ya acrecentar nuestra unión con Dios. Eso significa que ya va viniendo; pero también debemos pedirle que venga a tantos que le olvidan. Le pidamos que venga con las gracias que necesitamos.

  8. Ven, Salvador, ven sin tardar, danos tu gracia y tu paz. Automático

  9. Ven, Salvador, ven sin tardar, danos tu fuerza y verdad. Hacer CLICK

  10. Todos los años, en este segundo y en el tercer domingo de Adviento la Iglesia nos presenta a san Juan Bautista, quien nos señala el camino de la preparación. En el evangelio oiremos al Bautista que repite lo del profeta Isaías. Lucas 3,1-6

  11. En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de  Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y  Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la Palabra de Dios  sobre Juan, Hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para  perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: "Una  voz grita en el desierto: preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los  valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale.  Y todos verán la salvación de Dios".

  12. San Lucas, que es el evangelista más técnico en el sentido literario, presenta un cuadro magnífico para encuadrar la figura de Jesús (y la del Bautista) en la historia. Va diciendo quiénes eran los gobernantes: en Judea, en Galilea, en Roma.

  13. Nuestra religión no es algo hetéreo, sino es histórica de verdad. Jesús vivió en un tiempo determinado y una región determinada. Hoy nos presenta predicando al precursor, que es san Juan Bautista.

  14. Él mismo se describe y nos dice que es “La voz que clama en el desierto”.

  15. La voz del que clama en el desierto: Automático

  16. Preparen los caminos del Señor,

  17. allanen sus senderos,

  18. Y todos verán

  19. la salvación de Dios. Hacer CLICK

  20. La voz sin palabras no tiene sentido. El Bautista nos dirá unas pocas palabras, muy significativas, porque son anuncio de que llega la Palabra, que es el Verbo de Dios, que se hace hombre para salvarnos.

  21. Lo que predicaba el Bautista, y nos predica también ahora para prepararnos a recibir la Palabra, es la CONVERSIÓN. Todos necesitamos convertirnos, que es cambiar de mentalidad en muchas cosas.

  22. Para muchos convertirse es cambiar su actitud ante la Navidad. Hay gente que la navidad la entiende sólo como luces, comidas, felicitaciones, regalos. Se quedan en la fachada exterior. La Navidad es sobre todo Jesús que quiere venir más íntimamente a nuestro corazón. Y para que venga Jesús, debemos quitar los pecados, sabernos perdonar y convertirnos más hacia Dios.

  23. Por ello la preparación no es cualquier cosa. Hoy san Juan, siguiendo el ejemplo del profeta Isaías, nos habla de preparar el camino.

  24. Preparad los caminos del Señor, Automático

  25. haced rectos sus senderos. Hacer CLICK

  26. El ejemplo de preparar el camino es lo que sucedía cuando el emperador u otra persona muy importante quería ir a cierto lugar para el que no había casi camino. Mandaban tropas y gentes a prepararlo. Si había algún montecito, se quitaba; se rellenaban valles y los senderos torcidos se enderezaban.

  27. Esto es lo que tenemos que hacer en nuestra vida espiritual para preparar dignamente el encuentro con el Señor. Allanar el camino significa rellenar los valles, abajar los montes y enderezar los senderos.

  28. 1. Debemos poner muchas cosas o virtudes que nos faltan. Cuando en la misa se dice: “levantemos el corazón”, es que nuestro corazón debe llenarse de la verdadera alegría, que va unida con la paz y la esperanza. Los valles a rellenar son las grandes faltas, desconfianzas y depresiones.

  29. 2. Y debemos quitar de nosotros montes de egoísmo, autosuficiencia, envidias, odios quizá. Y también la soberbia, el orgullo y la prepotencia. Cuanto más nos examinemos, veremos montañitas que estorban la verdadera venida de Jesús a nuestro corazón.

  30. 3. Debemos enderezar muchas cosas torcidas, como son los pecados en general, los vicios y malas pasiones. Especialmente las mentiras en muchos terrenos: en la política, en el trabajo, en la vida corriente. Hay que ser sinceros con Dios y con el prójimo.

  31. Todos estos arreglos que hay que hacer en nuestro camino pueden ser de tipo personal o social. En el sentido sociológico igualar el camino es procurar que no haya tanta diferencia entre los que están “arriba” y los que están “abajo”. En la Navidad se suele tender a quitar algo, pero hay demasiadas injusticias.

  32. Este sentido de allanar el camino aparece también en la primera lectura, que es del profeta Baruc. Éste era un profeta, que era secretario del gran profeta Jeremías, que vivió unos 500 años antes de Jesucristo. Pero dicen los entendidos que este libro está escrito unos 150 años antes de Jesucristo. Así que un anónimo, inspirado por Dios, usó el nombre de Baruc para que leyesen mejor su mensaje. Baruc 5, 1-9

  33. Jerusalén, despójate de tu vestido de luto y aflicción y viste las galas perpetuas de la gloria que Dios te da; envuélvete en el manto de la justicia de Dios y ponte a la cabeza la diadema de la gloria perpetua, porque Dios mostrará tu esplendor a cuantos viven bajo el cielo. Dios te dará un nombre para siempre: "Paz en la justicia, Gloria en la piedad". Ponte en pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia oriente y contempla a tus hijos, reunidos de oriente a occidente, a la voz del Espíritu, gozosos, porque Dios se acuerda de ti. A pie se marcharon, conducidos por el enemigo, pero Dios te los traerá con gloria, como llevados en carroza real. Dios ha mandado abajarse a todos los montes elevados, a todas las colinas encumbradas, ha mandado que se llenen los barrancos hasta allanar el suelo, para que Israel camine con seguridad, guiado por la gloria de Dios; ha mandado al bosque y a los árboles fragantes hacer sombra a Israel. Porque Dios guiará a Israel entre fiestas, a la luz de su gloria, con su justicia y su misericordia.

  34. Eran tiempos dificultosos para el pueblo de Israel; pero se sentía que ya venía la salvación por parte de Dios. Por esto el profeta anuncia que el pueblo volverá como en carroza real. Eso significaba que el camino debía estar arreglado como para una carroza.

  35. Eran palabras de esperanza y de alegría por la liberación. Palabras que se aplican a nosotros, porque Dios viene a salvarnos. Dios quiere que salgamos del destierro para recibirle en libertad de espíritu.

  36. Al fin todo encuentro con Dios es un signo del amor de Dios, que quiere nuestra correspondencia de amor. Todo el allanar el camino, levantar valles y bajar colinas, debe ser un acto continuado de amor.

  37. Hoy a nosotros se nos dice: “Ponte en pie”. Es un acto de fortaleza, que es un don del Espíritu cuando va unida a la fe y el amor. Vayamos con entusiasmo al encuentro del Señor, quitando los obstáculos que puedan entorpecerlo. Sintamos en nuestro corazón las palabras que el profeta decía para Jerusalén.

  38. Ponte ya de pie que ha llegado tu luz, sobre ti la gloria del Señor. Automático

  39. Ponte ya de pie, que ha llegado tu luz, sobre ti la gloria del Señor.

  40. Levanta los ojos y mira a lo lejos, que tu corazón salte de alegría.

  41. Mira allá a tus hijos que vuelven a ti, y a tus hijas llevadas en brazos.

  42. Jerusalén, Jerusalén, quítate el velo de tristeza.

  43. Jerusalén, Jerusalén, canta y danza para Dios.

  44. Que la Virgen María, que fue la que mejor se preparó para la venida del Señor, interceda por nuestra preparación. AMÉN

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