1 / 33

PREPARACIÓN PSU HISTORIA / SESIÓN Nº16 LA SOCIEDAD FINISECULAR I : El auge del salitre

PREPARACIÓN PSU HISTORIA / SESIÓN Nº16 LA SOCIEDAD FINISECULAR I : El auge del salitre. Esteban Miranda Chávez. La economía del Salitre. A mediados del siglo XIX comenzó a desarrollarse la explotación del salitre como abono mineral en la provincia boliviana de Antofagasta.

gaius
Download Presentation

PREPARACIÓN PSU HISTORIA / SESIÓN Nº16 LA SOCIEDAD FINISECULAR I : El auge del salitre

An Image/Link below is provided (as is) to download presentation Download Policy: Content on the Website is provided to you AS IS for your information and personal use and may not be sold / licensed / shared on other websites without getting consent from its author. Content is provided to you AS IS for your information and personal use only. Download presentation by click this link. While downloading, if for some reason you are not able to download a presentation, the publisher may have deleted the file from their server. During download, if you can't get a presentation, the file might be deleted by the publisher.

E N D

Presentation Transcript


  1. PREPARACIÓN PSU HISTORIA / SESIÓN Nº16LA SOCIEDAD FINISECULAR I:El auge del salitre Esteban Miranda Chávez

  2. La economía del Salitre • A mediados del siglo XIX comenzó a desarrollarse la explotación del salitre como abono mineral en la provincia boliviana de Antofagasta. • De inmediato, inversionistas chilenos y europeos (principalmente ingleses) levantaron oficinas e ingenios para explotar el mineral, atrayendo grandes masas de población desde las provincias rurales del centro y sur del país. • Ya en la década de 1870, Antofagasta estaba poblada mayoritariamente por chilenos. Por iniciativa de los empresarios chilenos, la explotación del caliche se había extendido a la provincia peruana de Tarapacá, donde el gobierno de ese país había intentado limitarla mediante leyes como la del estanco (1873), la expropiación (1875) e impuestos, en un intento por paliar las desastrosas consecuencias sociales de la decadencia de la explotación del guano, que había constituido su fuente principal de ingresos hasta la década.

  3. La importancia económica que pasó a tener el salitre para los inversionistas chilenos y la cada vez más creciente inversión del Estado peruano, generó la base del conflicto que involucró a los Estados de Chile, Perú y Bolivia en la Guerra del Salitre (1879-1883). • La victoria militar le significó a Chile la expansión de sus fronteras territoriales en casi 200 mil kilómetros cuadrados. Al mismo tiempo, junto con el territorio, Chile obtuvo la floreciente industria salitrera que, en la década de 1880, ya tenía más de 80 oficinas abiertas y en 1910 contaba con más de 100 operaciones. • El florecimiento de la industria salitrera provocó una explosión demográfica en el Norte Grande. Entre 1880 y 1930, la población total pasó de 88 mil a poco más de 292 mil habitantes.

  4. Al mismo tiempo, la fuerza de trabajo creció desde los 4 mil ocupados en 1882 a los 60 mil ocupados en 1925, para caer abruptamente durante la crisis de 1929-30 a apenas 8 mil empleados, dejando una larga estela de cesantes que emigraron a los polos urbanos del centro del país. En la medida en que la producción y la población aumentaron, se extendió también la inversión pública en infraestructura, comunicaciones y transportes. • Todo esto permitió la apertura de nueve puertos de importancia entre 1880 y 1910, principal acceso para la provisión de insumos de capital y de alimentos: Iquique, Caleta Buena, Junín y Pisuagua en la provincia de Tarapacá; Tocopilla, Mejillones, Antofagasta, Caleta Coloso y Tal Tal en la provincia de Antofagasta. • A estos puertos mayores se agregó la construcción de puertos menores y caletas, como los de Cobija y Paposo, entre otros.

  5. Los mercados externos • Hacia mediados del siglo XIX, estudios científicos realizados en Alemania e Inglaterra, establecieron los efectos beneficiosos del salitre y otros abonos minerales sobre los rendimientos de los cultivos, en un intento por superar la grave crisis agraria de ese continente. • Estos estudios permitieron el surgimiento de un amplio y dinámico mercado para el salitre, lo que permitió una situación privilegiada en el mercado de los abonos. Ya antes de la Primera Guerra Mundial, el salitre chileno representaba más de la mitad de la producción mundial de abonos minerales y los mercados principales eran Europa (principalmente Inglaterra y Alemania) y Estados Unidos.

  6. Del mismo modo la demanda externa del salitre se mantendrá alta debido al proceso de expansión que vive parte importante de al economía capitalista como consecuencia de la llamada Segunda Revolución Industrial. El crecimiento económico de los países industrializados o en vías de serlo favorecerá el crecimiento experimentado por la economía nacional por lo menos hasta que comienza la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Nuevamente un acontecimiento exterior, esta vez de carácter europeo, marca el inicio de un ciclo de contracción económica de nuestro país. • En efecto, el perfeccionamiento de nuevas técnicas de elaboración de abonos artificiales en Alemania, durante el conflicto mundial, produjo un fuerte impacto en las exportaciones del salitre chileno. Además, la contracción del mercado inglés después de la guerra y la desaparición de la demanda alemana (los dos destinos principales de las exportaciones chilenas antes de la guerra), provocaron un desplazamiento de los mercados desde Europa a Estados Unidos, que permitió el mantenimiento de los altos niveles de exportaciones, por lo menos hasta 1929.

  7. Expansión salitrera (1880-1930)

  8. Inversión y propiedad del capital: Importancia económica de la industria salitrera • El salitre constituyó el primer foco de atracción de capitales que permitió en Chile una industrialización significativa con relaciones capitalistas. • El creciente interés internacional por la industria salitrera y las consiguientes oportunidades de ganancias, incentivaron la llegada de maquinaria y tecnologías que permitieron la explotación a gran escala. La composición de la propiedad de las inversiones varió notablemente entre 1880 y 1930. En 1878 más de la mitad de las empresas salitreras eran de propiedad peruana, un 20% era de propiedad chilena, un 14% inglesa y un 8% alemana. El conflicto bélico cambió completamente esta distribución de la propiedad. En 1883, la propiedad chilena subió al 36% gracias a la de capitalistas privados, como Andrés Bustos, Evaristo Quiroga, Juan Pellerano y numerosas sociedades anónimas.

  9. Pero, desde 1890, muchas de estas propiedades fueron vendidas a capitalistas ingleses, que pasaron a concentrar el 60% de la propiedad en 1895 y el 55% en 1901. Entre estos grandes capitalistas extranjeros resulta relevante mencionar a North, apodado no sin razón el “Rey del Salitre”, y las sociedades Harrington, Morrison y Bukenhan. • Pese a todo, en el período de mayor auge de la industria salitrera, es decir, desde comienzos del siglo XX hasta la Primera Guerra Mundial, la participación británica se redujo considerablemente, mientras la gran expansión de la industria corrió por cuenta de capitalistas chilenos. En 1912 los capitalistas chilenos controlaban el 37% de la producción, ante un 38% en poder de los ingleses. En 1925, el 68% era chileno, contra un 23% en propiedad inglesa.

  10. Valor de la producción minera en Chile, por nacionalidad en 1916

  11. El rol del Estado en la distribución de la riqueza salitrera • El Estado chileno jugó un papel crucial en la relación con la industria salitrera antes, durante y después de la Guerra del Pacífico. Las inversiones que realizó en este período se financiaron –en gran medida- debido al impuesto a las exportaciones salitreras. El salitre financió poco menos de la mitad de las rentas e inversiones fiscales. • Los ingresos fiscales: • Tras la Guerra del Salitre, la crisis económica ocurrida debido a la contracción del circulante fue superada gracias a la percepción de ingresos fiscales derivados de los derechos de exportación asignados al salitre y al yodo. En 1880 esos derechos representaban apenas el 8,5% del total de las exportaciones de salitre; en 1890 ese porcentaje se había elevado a la considerable proporción del 43% y se mantuvo en ese nivel hasta la Primera Guerra Mundial. Entre 1880 y 1930 el total acumulado de los derechos pagados por el salitre y el yodo llegó a mil millones de dólares de la época, lo que constituye el máximo de recursos que ha dispuesto el Estado chileno en toda su historia.

  12. Porcentaje de los derechos del salitre y yodo en el total de entradas ordinarias del Estado

  13. ¿En qué se ocuparon estos ingresos? • Estos recursos permitieron la expansión de los servicios públicos y la creación de nuevas empresas estatales. Entre los servicios públicos cabe consignar la creación en 1884 de la Empresa de Ferrocarriles del Estado, que unificó a Santiago con Valparaíso y con los ferrocarriles del sur. Entre 1889 y 1913 se construyeron más de 4 mil kilómetros de red ferroviaria, completando casi cinco mil kilómetros a lo largo de Chile. • El sector público aumentó en forma sostenida durante este período. Pasó de 3 mil funcionarios en 1880 a poco más de 25 mil en 1920. El cambio no fue sólo cuantitativo, sino también cualitativo. El Ministerio del Interior se expandió, debido a la creación y amplificación de servicios públicos como correos y telégrafos, agua potable, alcantarillado, alumbrado público, pavimentación y aduanas. • Mientras el gasto en defensa fue constante en el período (alrededor del 20% del gasto total), la mayor expansión se produjo en el ámbito del fomento a la industria.

  14. En 1889 se creó el Ministerio de Industria, Obras Públicas, y Ferrocarriles. En 1925 se produjo una reforma administrativa de la cual surgieron los ministerios de Agricultura e Industria, de Tierras y Colonización, de Obras Públicas, Comercio y Vías de Comunicación y el de Fomento. Casi la mitad del gasto fiscal se destinó a obras públicas, como caminos, puentes, edificios públicos y puertos. • Por su parte, el gasto social se concentró en la ampliación de establecimientos educacionales (que pasaron de 1300 en 1895 a 3600 en 1925), personal docente (de 500 profesores en 1880, a 12.650 en 1930), y de alumnos (de 20 mil en 1870 a casi 500 mil en 1925). Esta expansión educacional, de por sí impresionante, constituyó la principal inversión social del Estado en este período, postergando, incluso, otras demandas sociales, como las de vivienda y salud. • Estos datos muestran con claridad que el Estado destinó los recursos provenientes del salitre a la expansión de su propia estructura administrativa nacional, a la realización de una apreciable infraestructura urbana y ferroviaria y a una notable expansión de la educación pública en todos sus niveles.

  15. Por otro lado, los recursos provenientes del salitre permitieron la modificación de la política impositiva del Estado. En 1884 se eliminó la alcabala en 1888, los derechos de imposición. • Además, como consecuencia inmediata de al Guerra Civil de 1891, se produjo la descentralización administrativa del país (la llamada Ley de Comuna Autónoma), traspasándose a los municipios la recaudación de los impuestos sobre los haberes mobiliarios, las herencias y donaciones, las patentes comerciales y profesionales y el impuesto agrícola. • Sin embargo, esta tendencia a liberar de impuestos a la agricultura comenzó a revertirse en la medida en que la contribución relativa del sector salitrero se estancó y comenzó a declinar en la década de 1920. • Así, en 1924, se creó la ley de impuesto a la renta en medio de profundas turbulencias políticas que le permitió al Estado proveerse de una fuente de recursos alternativa a la de los impuestos aduaneros.

  16. La industrialización temprana (1860-1914) • El acelerado crecimiento de la industria salitrera, por una parte, y de las inversiones públicas, por otra, significó un aumento en las oportunidades de ocupación, tanto para la clase media como para los trabajadores. La industria salitrera contribuyó a una importante expansión urbana en el Norte Grande, generando un importante y continuo flujo migratorio desde las zonas rurales del centro y sur del país. • Además, el crecimiento del comercio de importación, financiado por las exportaciones de salitre, contribuyó a la expansión de las actividades comerciales de Valparaíso y Santiago y al desarrollo de un considerable comercio de cabotaje, que incluyó en su circuito a los puertos del Norte Grande, Valparaíso y Talcahuano.

  17. Estos factores permitieron la consolidación de una industria manufacturera y estimularon las inversiones de los sectores empresariales, que se habían formado en la minería, en la banca y aun en la agricultura. La formación de un empresariado industrial adquirió carácter institucional con la creación de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) en 1883, por iniciativa del Estado. • Dicha institución se transformó rápidamente en un grupo de presión y en representante de los intereses industriales, particularmente frente al Estado y la opinión pública. La Sofofa dirigió exposiciones industriales en 1885, 1890, 1894 y 1904. Además, abrió escuelas industriales en Santiago, Valparaíso, Concepción, La Serena, Talca, Chillán y Valdivia.

  18. Formación y expansión de la industria nacional • Antes de 1880, la industria nacional estuvo asociada principalmente a la elaboración de metales. En forma especial, las fundiciones de cobre en propiedad de alemanes, ingleses, franceses y algunos chilenos, propietarios de importantes minas de carbón que se localizaron en Guayacán, Coronel y Lota. • La industria fundidora de esta primera etapa se caracterizó por sus instalaciones amplias, las innovaciones técnicas, especialmente el horno de reverbero y el soplete, que le permitió aumentar considerablemente sus niveles de producción.

  19. Por otro lado, la mecanización inicial de la agricultura triguera, iniciada en 1870, el desarrollo de la minería del salitre, la introducción de la energía eléctrica, la instalación de redes de agua potable y demás obras urbanas, provocaron una gran demanda de maquinaria y aparatos (arados, vendimiadoras, convertidores mineros, cañones para el agua potable, instalaciones de luz eléctrica, útiles de mecánica y herramientas), que estimuló al sector metalúrgico. Pero el impulso principal a la industria manufacturera nacional provino de las obras de inversión públicas y privadas, especialmente las del ferrocarril. El efecto multiplicador de la inversión ferroviaria puede notarse con nitidez en toda la economía chilena del siglo XIX.

  20. Empleo en la gran y mediana industria manufacturera

  21. Desde 1880 y hasta 1914, la industria nacional vivió un proceso de expansión, de 570 fábricas a más de 2.400 establecimientos. • La industria metalúrgica se desarrollo no sólo en la zona salitrera, sino también en asociación con la industria del carbón, que comenzó a explotarse intensivamente desde 1870. • Nuevas fundiciones de hierro se instalaron en Valparaíso, Concepción y Talcahuano, de propiedad tanto estatal como privada. A ellas se agregaron las fábricas de loza en Penco y de cemento en La Calera. • Si bien el impulso principal de esta industrialización provino de los privados, también incidió la política financiera dirigida por el Estado. • Por una parte, aumentó de 0 a 15% la tarifa de importación de los bienes de capital y de 25 a 35% la de materias primas, estableciendo derechos específicos para la circulación de bebidas alcohólicas extranjeras, lo que permitió el crecimiento de la industria cervecera de Valdivia y Puerto Montt, en manos de inmigrantes alemanes.

  22. Otra medida de la política económica del Estado, que impulsó la industria nacional, fue la política monetaria. La declaración de inconvertibilidad del billete bancario de 1878, que provocó una devaluación del peso, encareció las manufacturas importadas, aunque también las materias primas extranjeras como el hierro, el principal insumo de la metalurgia chilena. • Si después de 1910 la industria nacional comenzó un largo proceso de estancamiento y decadencia, fue por la presencia de diversos factores que conspiraron en contra de su expansión. • A la escasez crónica de mano de obra calificado, lo estrecho del mercado nacional y los problemas típicos del sistema crediticio debido a lo elevado de las tasas de interés, había que agregar la creciente orientación de las clases ricas a no invertir en la producción industrial nacional, sino preferir el mercado financiero especulatorio o, incluso, a destinar buena parte de sus recursos al consumo de bienes suntuarios importados.

  23. La transformación del espacio rural: el ciclo triguero (1865-1929) • Entre 1865 y 1929 el trigo pasó a ser el principal producto agrícola chileno, especialmente beneficiado por el aumento de la demanda internacional, primero, y de la expansión del mercado de consumo en el Norte Grande, después. Pero esta mayor demanda, que significó un aumento considerable en las ganancias de los hacendados, no redundó en un recambio tecnológico de la agricultura chilena ni en una transformación de la propiedad para aumentar la producción con técnicas modernas. Al contrario, la bonanza triguera sólo generó la consolidación del latifundio y la expansión de la frontera agrícola.

  24. Los mercados externos • Respecto de las exportaciones se distinguieron dos fases: una fase de expansión (1860-1880) y otra de contracción (1880-1930). • La expansión: Los grandes factores que permitieron el auge de las exportaciones fueron fundamentalmente dos: por una parte, la coyuntura de altos precios mundiales de los cereales, provocada por la crisis agrícola europea de mediados de siglo; y, por otra parte, la baja en los costos de los transportes producida por la masificación y expansión del uso del ferrocarril. • En esta fase el principal destino de las exportaciones del trigo chileno fue Europa y muy en segundo lugar, los países sudamericanos de la cuenca del Pacífico.

  25. La contracción: Sin embargo, hacia 1880 la gran parte de los países europeos pudo subsanar sus problemas agrarios debido a la renovación tecnológica. Al mismo tiempo, en el mercado mundial cerealero ingresaron nuevas potencias productoras como EEUU, Rusia y Argentina, que provocaron una mayor producción planetaria y, con ella, la baja de los precios internacionales. • El aumento de la oferta, la calidad de los productos t la reducción de los precios internacionales ocasionó la decadencia de los productores nacionales, que no pudieron competir. La agricultura, una vez más, perdió en la competencia internacional, debido a la carencia de renovación técnica y a la resistencia, por parte de los hacendados, a reorganizar la propiedad y las relaciones laborales, en un sentido empresarial, porque ello les habría significado renunciar a sus cuotas de poder. • Pese al decaimiento del mercado externo, el período 1880-1930 constituyó una época de expansión agrícola y de intensificación del uso del suelo, gracias a la demanda de los centros salitreros y urbanos. El área cultivada se duplicó en este período, principalmente la porción destinada a los cultivos ceraleros(trigo, cebada y maíz).

  26. Características del auge triguero • Desde el punto de vista técnico, la agricultura triguera no modificó la tecnología tradicional en la que estaba sumida la agricultura chilena desde los tiempos de la Colonia. Como mucho, en la fase de expansión de introdujeron algunas máquinas a vapor y muy tardíamente, entre 1925 y 1930, algunos tractores. • Desde el punto de vista socioeconómico, el principal fenómeno fue la emigración campo-ciudad, que provocó el encarecimiento de la mano de obra y el riesgo para los hacendados de que se produjera un despoblamiento rural. La forma que ensayaron los hacendados para contrarrestar la atracción de los salarios urbanos y salitreros fue la subdivisión territorial, en todo caso limitada, que permitió la formación de inquilinos y la proliferación de minifundios.

  27. El auge de las exportaciones trigueras permitió la acumulación de importantes excedentes que permitieron el alza en la rentabilidad de la tierra y de actividad agrícola, atrayendo la atención de inversionistas de otras áreas (banqueros y mineros), que presionaron por obtener el acceso a la tierra. Sin embargo, este acceso limitado no provocó un aumento de la producción ni la transformación a una agricultura empresarial, dado que los sujetos que llegaron al campo sólo lo hicieron con fines rentistas o para construir parcelas de agrado. • Desde el punto de vista social, sin embargo, la estructura del poder tuvo algunas transformaciones. En la medida en que la ciudad se fue transformando en polo de atracción de la mano de obra, en el centros de provisión de servicios y en fuente de entretenimiento, los hacendados se trasladaron a ellas, invirtiendo sus ganancias en la construcción de enormes mansiones y palacios.

  28. La principal consecuencia de ese traslado fue el copamiento de las altas esferas del Estado pro parte de la aristocracia terrateniente. Ella se transformó en la administradora final de los recursos provenientes del salitre y, aunque realizó importantes inversiones públicas, careció de voluntad para desarrollar inversiones privadas en el campo y proveer de medidas de seguridad social. • Por otra parte, la emigración de los peones a las ciudades y su transformación en proletariado asalariado, la subdivisión territorial a que dio lugar el inquilinaje de la población rural, provocaron un significativo cambio en la composición social de las clases rurales, como se observa en el siguiente cuadro:

  29. Población Rural según ocupación

  30. Las clases sociales y su relación con el poder político (1880-1930) • El abaratamiento de los costos de distribución de los productos agrícolas que significó la construcción del ferrocarril (que tuvo la ambición explícita de unir Santiago con Puerto Montt, uniendo de paso todas las haciendas y centros de producción agrícola con los principales puertos provinciales), no puede sino interpretarse como el intento decidido del Estado pro beneficiar a ese sector. Si a eso le sumáramos las exenciones impositivas de los hacendados durante todo el período, nos daríamos cuenta de que era este sector y no el del salitre, el protegido por el Estado. • La gran causa de las políticas económicas dirigidas para el Estado radicó en las transformaciones que estaban operando en la estructura de clases, y en las relaciones sociales y políticas de éstas con el poder.

  31. Entre 1860 y 1878 se produjo una transición polític

More Related