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¡ Corré de tal modo que obtengas el premio! 1 Corintios 9.24. El modo correcto de alcanzar el éxito. ¿Estás corriendo de tal modo que obtengas el primer puesto?. De cada 100 personas solamente 5 alcanzan a vivir en abundancia y solamente 1 en súper abundancia.
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¡Corré de tal modo que obtengas el premio!1 Corintios 9.24 El modo correcto de alcanzar el éxito
De cada 100 personas solamente 5 alcanzan a vivir en abundancia y solamente 1 en súper abundancia.
Ustedes saben que en una carrera todos corren pero solamente uno recibe el premio.1 Corintios 9.24
Evitando lo que daña tu espíritu Modo correcto de alcanzar el éxito
Los que se preparar para competir en un deporte, evitan todo lo que puedan hacerles daño. ¡Y lo hacen solamente para recibir una corona terrenal! 1 Corintios 9.25
Los malos deseos de la naturaleza humana El deseo de poseer lo que le agrada a los ojos El orgullo de las riquezas 1 Juan 2.16 Porque nada de lo que ofrece el sistema mundano viene de Dios:
Evitá participar de las cosas mundanas para que el sistema no te atrape y pierdas la carrera de la vida.
No “comas” todo lo que el mundo te ofrece o vas a quedar descalificado.
Evitando lo que daña tu espíritu Teniendo metas claras Modo correcto de alcanzar el éxito
No corro a ciegas ni peleo como si estuviera dando golpes al aire.1 Corintios 9.26
La gente sigue a ciegas al que va delante, teniendo a su alcance todo lo que necesita para vivir bien, sin embargo termina muriendo de hambre espiritual.
Evitando lo que daña tu espíritu Teniendo metas claras Disciplinando al cuerpo Modo correcto de alcanzar el éxito
Castigo mi cuerpo y lo obligo a obedecerme; para no quedar descalificado.1 Corintios 9.27
Nunca tenés que permitir que los deseos de tu cuerpo te dominen.
No desprecies las cosas espirituales, como hizo Esaú, que por una comida despreció la bendición del Padre. Hebreos 12.16
Y el diablo le dijo a Jesús: “Si de veras eres Hijo de Dios, ordena que estas piedas se conviertan en panes.”
Pero Jesús le contestó: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que salga de boca de Dios”.Mateo 4.3, 4.
El deportista no solo evita las cosas que le hacen daño, sino que obliga a su cuerpo a hacer un duro entrenamiento.
Esaú ni evitó lo que le hacía mal ni buscó lo que necesitaba su espíritu.
Además de evitar lo malo, ¿estás buscando la Palabra que alimenta tu espíritu?
¿O simplemente estás dejando que tu cuerpo y tu alma dominen tu vida?
Cuando el espíritu está apagado terminamos dominados por nuestras emociones y nuestros deseos carnales.
¿Estabas corriendo de tal modo que obtengas el primer puesto?